Recientemente la revista “The economist” ha elegido a España como la mejor economía de 2024 entre las más desarrolladas. ¿Va la economía española, como dijo Pedro Sánchez, como una moto?
En primer lugar, hay que advertir que el hecho de que una economía vaya bien no es mérito necesariamente del gobierno en cuestión. El mérito de que una economía vaya bien recae en los empresarios, los trabajadores y también, en su justa media, del gobierno del país.
La economía española tiene un ritmo de crecimiento muy elevado previsto para 2024, sin embargo, también ha tenido un crecimiento importante de la población, debido a la inmigración. Esto hace que la renta per cápita no haya aumentado tanto como el crecimiento total, ya que la renta per cápita es el PIB dividido por la población. Hay más riqueza total, pero no la hay tanta por cada español.
Aquí surge un primer debate, ¿crecemos gracias a la inmigración? o ¿hay inmigración porque crecemos? Sería el debate del huevo y la gallina, lo que está claro es que ambos están relacionados.
El turismo sigue comportándose de manera positiva. Hay que evitar que ocurra lo que le pasó a la gallina de los huevos de oro. Recordemos que en la fábula ésta fue destripada para ver porqué ponía huevos de oro y el resultado fue que se quedaron sin gallina y sin huevos.
El turismo funciona, además sigue creciendo. En parte este crecimiento se debe a que están prosperando destinos que no son de sol y playa, de mayor calidad, y que, debido al cambio climático, se extienden las fechas de vacaciones de verano. Además, los ingresos por turista también crecen. Tan solo es negativo el problema de los efectos colaterales del mismo en ciertas ciudades por la cantidad de turistas que llegan a las mismas. No se debería crear una turistafobia, pero se debe abordar este problema.
La economía también crece por el gasto público. Es de destacar, en este campo, que los salarios públicos son más altos que los privados. Esto no debería ser así por varias razones. El motor de la economía es el sector privado y el sector público debe actuar como apoyo al sector privado. Los salarios del sector privado los conforma el mercado, que en condiciones de competencia, se adecúa a la competitividad de la economía a nivel internacional. Los salarios públicos suelen ser fruto de una decisión política, que puede estar más alejada de la realidad.
Además, los empleos públicos disfrutan de condiciones laborales más estables, por lo que los salarios privados deberían ser compensados por esta desventaja. No es positivo que se cree una mentalidad de querer ser funcionario, en vez de ser emprendedor y hacer crecer al sector privado.
Desde el 2008 España está sufriendo un proceso de desapalancamiento de deuda. Aunque la deuda pública ha subido, la deuda privada ha bajado más. Esto se produce fundamentalmente por la disciplina de los hipotecados en pagar sus cuotas de hipoteca. La balanza por cuenta corriente ha sido, por tanto, positiva en estos últimos años.
Este factor también ha tenido como consecuencia que haya entrado menos capital extranjero para financiar la construcción de viviendas. El número de viviendas que se construye actualmente es mucho menor del que se construía durante el boom inmobiliario e incluso antes de éste. El boom inmobiliario se produjo, entre otras cosas, por la entrada de capital extranjero a través de bancos españoles, para financiar la construcción de viviendas.
En cierto modo, ahora haría falta un pequeño boom inmobiliario, controlado, que incrementase la construcción de vivienda. De esta manera se conseguirían dos cosas, el precio de la vivienda bajaría y la economía incrementaría su actividad.
Por último, y probablemente el más importante, es de destacar el incremento del epígrafe “exportaciones de servicios no turísticos”. España ha sufrido en los últimos años una desindustrialización, que ahora probablemente estén sufriendo países como Alemania y Francia. Esto ha hecho que los servicios tengan un peso mayor. El epígrafe mencionado anteriormente, se refiere a servicios de consultoría, tecnología, etc. Son servicios de alto valor añadido en los que España, según los datos, parece ser competitiva.
Muchas multinacionales, como Vodafone o Mercedes, localizan sus SSC (Share Service Center) en España para dar servicio a nivel internacional. Esta puede ser una de las explicaciones del aumento de dicho epígrafe. Esta sí es una actividad de futuro y de valor añadido, que se basa, entre otras cosas, en el alto valor formativo de los trabajadores españoles.
Para terminar, hay que decir que España está manteniendo los datos macro de una manera equilibrada y que para la población sigue siendo un problema el precio de la vivienda y el paro. En cuanto al acceso a la vivienda se ha apuntado alguna posible solución, y el paro sigue bajando.
Además, la bajada potencial de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo también debería incrementar la actividad económica, teniendo en cuenta que el porcentaje de hipotecas variables en España es bastante alto.
Como conclusión, decir que a pesar de que existen sombras en la economía de España, como podría ser un cisne negro a nivel internacional o las ya mencionadas, también existen aspectos positivos que dan un atisbo de esperanza, mérito, si los pronósticos se cumplen, de todos los ciudadanos.

