El Homo Sapiens, es decir, los humanos modernos, surgieron hace aproximadamente 300.000 años en África, según la evidencia fósil y genética más reciente.
Desde entonces seguramente no ha sido fácil sobrevivir. Si algo se caracteriza todo este periodo es por la creación de herramientas, como los bifaces o las lascas, para hacernos la vida más fácil y más sencilla. Herramientas hechas con un fin, con un objetivo, no por casualidad. Esta es una de las características que han diferenciado al Homo Sapiens de otros animales y que, seguramente, le han hecho ser el dueño del mundo.
Como es lógico, estas herramientas se han ido creando cada vez con más velocidad en el tiempo, hasta que, recientemente, se ha llegado a la Inteligencia Artificial al alcance de todos.
La IA es una rama de la informática que se enfoca en crear sistemas capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana.
Y es que el razonamiento lógico-formal es una actividad mecánica, que puede ser desarrollada por un sistema. P.ej.: resolver un problema de matemáticas, aplicar reglas de inferencia. Si se dan los mismos datos y reglas, se obtiene el mismo resultado. Este es el tipo de razonamiento que la IA imita mejor.
Las máquinas razonan mecánicamente, pero los humanos razonan también desde lo emocional, lo corporal, lo histórico y lo social. Ahí la IA aún no puede entrar de verdad. Además, el ser humano tiene pensamiento abstracto, toma de decisiones éticas, emociones profundas, motivación, empatía, autorreflexión, etc.
La influencia de la IA, al igual que otras herramientas en el pasado, hará la vida más sencilla para el ser humano, aliviándole de tareas que, aunque hasta la fecha no se reconocían como tal, eran tareas mecánicas.
En una entrevista, Bill Gates, afirmaba que algunos trabajos como el de médico o profesor, disminuirían. También daba a entender que todos tendríamos más tiempo libre, que no tendría que ser dedicado a trabajar.
Sin duda el argumento de que la reducción de la jornada laboral tendría que venir acompañado de un incremento de productividad, se ve satisfecho con la IA. Y para compensar unos sectores con otros, Bill Gates sugiere que aquellas empresas que usen más la IA deberían pagar más impuestos para compensar a aquellos otros que pierdan sus trabajos.
En cualquier caso, la IA dará más posibilidades al ser humano en aquellas actividades que incluyan tareas que no sean cubiertas por la IA: lo emocional, lo corporal, lo histórico, lo social, emociones profundas, empatía, autorreflexión, etc. El ser humano desarrollará más estas facetas. Quizás nuevos trabajos o actividades surjan relacionadas con estas áreas, cosas que aún ni podamos imaginar.

