Hay contradicciones que se ven como aceptables, no porque lo sean, sino porque ocurren habitualmente.
Una de ellas, en España, es el hecho de que haya millones de desempleados cobrando el seguro de desempleo y, sin embargo, haya un flujo de inmigración ilegal en búsqueda de trabajo que suele encontrar. En otras palabras, millones de inmigrantes vienen a España a hacer trabajos que los españoles que cobran subsidio de desempleo no están dispuestos a realizar.
Las medidas drásticas en esta materia no suelen ser recomendables, pero sí las paulatinas. Es decir, la prestación de desempleo, debería disminuir poco a poco, lo que haría de que la demanda de inmigrantes ilegales también disminuyera, al haber menos trabajo para ellos.
De esta manera se llegaría a un equilibrio donde muchos de los españoles que cobran la prestación de desempleo trabajarían y la inmigración ilegal también bajaría.
La inmigración ilegal tiene ventajas e inconvenientes. Como hemos dicho antes realizan trabajos que muchos españoles no quieren realizar. Pero, por ejemplo, aumenta el precio de la vivienda al aumentar la demanda de la misma.
La inmigración debe se legal, intentando atraer talento y personas que quieran realizar su labor profesional en España en tareas, no donde haya españoles que no quieran hacerla, sino donde no haya españoles que puedan hacerla.
España tiene muchas cosas que ofrecer a los inmigrantes, como es, en muchos casos, un nivel de vida superior a sus países. Pensando en Latinoamérica, seguridad y un poco de orden.
En Estados unidos, país tradicionalmente de inmigración de calidad, no hay más que observar cómo uno de sus ciudadanos más relevantes, Elon Musk, es un inmigrante. Esto nos da la medida de la calidad de inmigrantes que puede atraer un país.
España tiene un vínculo especial con Sudamérica, por cultura e idioma, y estos países en muchos casos no ofrecen a sus ciudadanos las posibilidades profesionales que sí puede ofrecer España.
La prestación de desempleo debería ir eliminándose paulatinamente, cantidad que en cualquier caso disminuye globalmente al haber más trabajo, lo que haría que la inmigración ilegal también se redujera. Debiéndose llegar a un punto donde España dejase de ser uno de los países de Europa con el mayor porcentaje de paro.
Además, claro, de crecer económicamente y ofrecer a todos los españoles la posibilidad de desarrollarse profesionalmente.

